domingo, 9 de noviembre de 2014
jueves, 6 de noviembre de 2014
lunes, 3 de noviembre de 2014
miércoles, 22 de octubre de 2014
Octubre, 22, 2014.
3:33 a.m
Es muy tarde.
Tengo ganas de escribir, pero como me pasa seguido no tengo idea de qué. Comenzaré con cosas equis, a ver si surge algo interesante. Si no, pues lo siento. Al cabo que me siento sola escribiendo esto, no creo que alguien se tome el tiempo de leerlo. Y si lo hace, pues muchas gracias.
Últimamente me dan cambios de humor repentinos; no sé el por qué. Y me preocupan, por lo general paso del estado feliz al enojo total. No me gustaría lastimar a nadie, ni decir cosas que no debería decir. Cada vez se hacen más frecuente y hago sentir mal a mi hermana. A veces, son cosas sin sentido. Como hace rato que veía una película. Cuando comencé a mirarla, decidí apagar el abanico porque no me dejaba escuchar el audio. Después de tener como media hora de ver la película mi hermana subió al cuarto para dormir y prendió el abanico. Este hacía mucho ruido, y me molesté tanto, porque no podía escuchar. Y comencé a gritar cosas, cosas malas. Espero que se le pase el enojo y me perdone. Creo que controlaré mis impulsos de enojo.
Hace dos semanas me pasaron un grupo bien genial, y hasta el momento no he dejado de escucharlo.
La primera canción que escuché se llama "Químicos" y está bien curada, me hizo recordar momentos de mis vacaciones.
También, me he dado cuenta que ya estamos a mediados de Octubre. Sin duda, el tiempo pasa rápido, ¿no? Hace un año, estaba estudiando Comunicación en la UAS, y vagando bien felicilla con una persona. Ahora, estoy aquí, en medio de Octubre, feliz también, pero sin estudiar y esa persona pasó a segundo termino.
Si ha sido un año difícil, muchas cosas que consideraba "mi mundo" cambiaron. Quizás, algunas para bien, otras para mal. No sé, pero estoy orgullosa de lo que soy hasta ahorita. Me faltan muchas cosas por hacer y conocer, claro está. Pero aquí estamos y no se debe desaprovechar nada, ni un sólo momento. Está curado cuando uno tiene esté tipo de pensamientos. No soy para positiva, pero a veces me gusta creer que sí.
Esté año he conocido muchos lugares y personas, que jamás pensé conocerlos. Son el tipo de gente que nadie se les acercaría. Quizás por sus vicios, vidas o costumbres. Sin embargo, creo que somos egoístas a hacerlos de lado. Ellos son felices como viven y se sienten orgullosos. ¿Quienes somos nosotros para juzgarlos? Incluso, creo que te pueden apoyar más en un momento de debilidad que los que supuestamente están bien. Me han ayudado, sin duda. Puedo ver las cosas desde otra perspectiva, una mejor. Una donde no importa las circunstancias, ni el dinero, ni el tiempo, sólo importa pasartela bien. Ignorar un ratito todo aquello que te hace mal y sólo dejarte llevar :)
Estoy terminando de escribir esto y ni siquiera sé de que diablos hablé, todo está revuelto.
Escucho "Químicos" una vez más.
Hoy tengo una entrevista de trabajo, y es hora que no duermo, espero tener suerte y no verme tan desvelada.
Hasta luego n_n
Es muy tarde.
Tengo ganas de escribir, pero como me pasa seguido no tengo idea de qué. Comenzaré con cosas equis, a ver si surge algo interesante. Si no, pues lo siento. Al cabo que me siento sola escribiendo esto, no creo que alguien se tome el tiempo de leerlo. Y si lo hace, pues muchas gracias.
Últimamente me dan cambios de humor repentinos; no sé el por qué. Y me preocupan, por lo general paso del estado feliz al enojo total. No me gustaría lastimar a nadie, ni decir cosas que no debería decir. Cada vez se hacen más frecuente y hago sentir mal a mi hermana. A veces, son cosas sin sentido. Como hace rato que veía una película. Cuando comencé a mirarla, decidí apagar el abanico porque no me dejaba escuchar el audio. Después de tener como media hora de ver la película mi hermana subió al cuarto para dormir y prendió el abanico. Este hacía mucho ruido, y me molesté tanto, porque no podía escuchar. Y comencé a gritar cosas, cosas malas. Espero que se le pase el enojo y me perdone. Creo que controlaré mis impulsos de enojo.
Hace dos semanas me pasaron un grupo bien genial, y hasta el momento no he dejado de escucharlo.
La primera canción que escuché se llama "Químicos" y está bien curada, me hizo recordar momentos de mis vacaciones.
También, me he dado cuenta que ya estamos a mediados de Octubre. Sin duda, el tiempo pasa rápido, ¿no? Hace un año, estaba estudiando Comunicación en la UAS, y vagando bien felicilla con una persona. Ahora, estoy aquí, en medio de Octubre, feliz también, pero sin estudiar y esa persona pasó a segundo termino.
Si ha sido un año difícil, muchas cosas que consideraba "mi mundo" cambiaron. Quizás, algunas para bien, otras para mal. No sé, pero estoy orgullosa de lo que soy hasta ahorita. Me faltan muchas cosas por hacer y conocer, claro está. Pero aquí estamos y no se debe desaprovechar nada, ni un sólo momento. Está curado cuando uno tiene esté tipo de pensamientos. No soy para positiva, pero a veces me gusta creer que sí.
Esté año he conocido muchos lugares y personas, que jamás pensé conocerlos. Son el tipo de gente que nadie se les acercaría. Quizás por sus vicios, vidas o costumbres. Sin embargo, creo que somos egoístas a hacerlos de lado. Ellos son felices como viven y se sienten orgullosos. ¿Quienes somos nosotros para juzgarlos? Incluso, creo que te pueden apoyar más en un momento de debilidad que los que supuestamente están bien. Me han ayudado, sin duda. Puedo ver las cosas desde otra perspectiva, una mejor. Una donde no importa las circunstancias, ni el dinero, ni el tiempo, sólo importa pasartela bien. Ignorar un ratito todo aquello que te hace mal y sólo dejarte llevar :)
Estoy terminando de escribir esto y ni siquiera sé de que diablos hablé, todo está revuelto.
Escucho "Químicos" una vez más.
Hoy tengo una entrevista de trabajo, y es hora que no duermo, espero tener suerte y no verme tan desvelada.
Hasta luego n_n
3:55 a.m
Mariela.
martes, 21 de octubre de 2014
Me gustas.
S; ¿Con un besito ahí (en el golpe) no se cura?
B: A ver..
S: Te lo daría..
B: Lo haces bien.
S: Jij, esa es la intención.
B: Me gustan tus intenciones c:
S: Me gusta que te gusten
B: Me gusta cuando me buscas.
B: A ver..
S: Te lo daría..
B: Lo haces bien.
S: Jij, esa es la intención.
B: Me gustan tus intenciones c:
S: Me gusta que te gusten
B: Me gusta cuando me buscas.
Nubes amorosas
B: Te quiero y me hace desearte a 'medianochi" !
S: Te quiero también, me sonrojé.
B: Cuando huelo tu pelo.. me pones así y tengo que recurrir a las cosquillas.
S:Esas cosquillitas.. Me gustan pero no le digas a (inserta su nombre)
B: Él lo seguirá haciendo de todas formas.
S: Chin.., ¿ya lo sabía?
B: No lo sé. Ella no se deja. Pero a él le gusta mucho, y dice que no lo puede evitar.
S: Ni pedo, que lo siga haciendo.
B: Lo hará. Te mirará a los ojos... ¿podrías hacer algo así?
S: ¿Mirarlo a los ojos? Intentaré hacerlo, espero no me 'chivie'
B: Y si te dijera que quiere que lo 'chivies' con la mirada.
S: Pues lo intentaré 'chivear' para que sienta lo que yo siento.
B: Será un encuentro de miradas.. ¿se lo prometes?
S: Sip
B: Te quiero <3
S: Yo también, te quiero.
B: Antes hubiera sido raro decirlo, pero ahora lo digo, y no suena raro.
S: ¿Antes cuándo?
B: Cuando no nos dábamos abrazos y besitos.
S: Oh, sí. Si hubiera sido un tanto raro.
B: Enserio, te quiero.
S: Gracias. Yo también, enserio te quiero.
21:30
B: ¿Qué sientes cuando te beso? Si me dices, yo te digo.
S: Ah, una sensación.. no sé como describirla. Así en todo el cuerpo. Me pones un poco temblorosa.
B: <3
S:¿Tú que sientes?
B: Mi mente se pierde por completo. Sólo estoy viviendo en el momento; todos mis sentidos se agudizan. Se me acelera mi corazón y pienso que me gustas mucho. Cuando me besas, no sé como decirlo tampoco.
S: Es que.. no se puede describir, son tantas cosas a la vez. Me gusta sentir tu respiración.
B: Me 'chiveas' demasaiado
S: Me gusta que me huelas mi cabello.
B: Me gusta tenerte abrazada y besarte el cuelo; es muy intenso.
S: Sí, lo sé; es placenteros los besos en el cuelo ^_^
B: Bastante ! sdfasfds <3
S: askdjas <3
http://www.youtube.com/watch?v=HJqlA_HTEU8
B: Hey ! Está bien genial esa canción.
S: Ya sé, está muy bonita c:
B: Tengo una obsesión con los ojos; esa canción lo describe muy bien.
S: Te quiero también, me sonrojé.
B: Cuando huelo tu pelo.. me pones así y tengo que recurrir a las cosquillas.
S:Esas cosquillitas.. Me gustan pero no le digas a (inserta su nombre)
B: Él lo seguirá haciendo de todas formas.
S: Chin.., ¿ya lo sabía?
B: No lo sé. Ella no se deja. Pero a él le gusta mucho, y dice que no lo puede evitar.
S: Ni pedo, que lo siga haciendo.
B: Lo hará. Te mirará a los ojos... ¿podrías hacer algo así?
S: ¿Mirarlo a los ojos? Intentaré hacerlo, espero no me 'chivie'
B: Y si te dijera que quiere que lo 'chivies' con la mirada.
S: Pues lo intentaré 'chivear' para que sienta lo que yo siento.
B: Será un encuentro de miradas.. ¿se lo prometes?
S: Sip
B: Te quiero <3
S: Yo también, te quiero.
B: Antes hubiera sido raro decirlo, pero ahora lo digo, y no suena raro.
S: ¿Antes cuándo?
B: Cuando no nos dábamos abrazos y besitos.
S: Oh, sí. Si hubiera sido un tanto raro.
B: Enserio, te quiero.
S: Gracias. Yo también, enserio te quiero.
21:30
B: ¿Qué sientes cuando te beso? Si me dices, yo te digo.
S: Ah, una sensación.. no sé como describirla. Así en todo el cuerpo. Me pones un poco temblorosa.
B: <3
S:¿Tú que sientes?
B: Mi mente se pierde por completo. Sólo estoy viviendo en el momento; todos mis sentidos se agudizan. Se me acelera mi corazón y pienso que me gustas mucho. Cuando me besas, no sé como decirlo tampoco.
S: Es que.. no se puede describir, son tantas cosas a la vez. Me gusta sentir tu respiración.
B: Me 'chiveas' demasaiado
S: Me gusta que me huelas mi cabello.
B: Me gusta tenerte abrazada y besarte el cuelo; es muy intenso.
S: Sí, lo sé; es placenteros los besos en el cuelo ^_^
B: Bastante ! sdfasfds <3
S: askdjas <3
http://www.youtube.com/watch?v=HJqlA_HTEU8
B: Hey ! Está bien genial esa canción.
S: Ya sé, está muy bonita c:
B: Tengo una obsesión con los ojos; esa canción lo describe muy bien.
lunes, 20 de octubre de 2014
domingo, 5 de octubre de 2014
lunes, 1 de septiembre de 2014
Recuerdo
Si no te hubieras animado a besarme, quizás, sólo quizás, aún estarías conmigo. Así me gustabas más ;(
domingo, 4 de mayo de 2014
Hey
Hey, oye, necesito decirte algo.
No es grave, ven, acércate.
No tengas miedo.
No te haré nada malo.
Hey, te diré tan cerca que ni yo podré escucharme.
Ven, escúchame atentamente.
No te espantes, no juzgues.
Si quieres, no contestes.
Acércate más, sólo un poco más..
No me mires y cierra los ojos.
Escúchame.
Vamos, quiero que esto te quede claro, sin rodeos.
Ven, así es, te diré:
Te he extraño.
Te deseo.
Mi cuerpo necesita de tu calor y también tu respiración entrecortada.
Por un sólo momento hay que olvidarnos de todo, amor.
Sólo seamos tú y yo, como los viejos tiempos.
Dejemos atrás el orgullo, amor.
Ven, acércate, bésame, tócame, esto será lo último que hagamos.
Y, a pesar de todo, permiteme decírtelo:
Te quiero.
No es grave, ven, acércate.
No tengas miedo.
No te haré nada malo.
Hey, te diré tan cerca que ni yo podré escucharme.
Ven, escúchame atentamente.
No te espantes, no juzgues.
Si quieres, no contestes.
Acércate más, sólo un poco más..
No me mires y cierra los ojos.
Escúchame.
Vamos, quiero que esto te quede claro, sin rodeos.
Ven, así es, te diré:
Te he extraño.
Te deseo.
Mi cuerpo necesita de tu calor y también tu respiración entrecortada.
Por un sólo momento hay que olvidarnos de todo, amor.
Sólo seamos tú y yo, como los viejos tiempos.
Dejemos atrás el orgullo, amor.
Ven, acércate, bésame, tócame, esto será lo último que hagamos.
Y, a pesar de todo, permiteme decírtelo:
Te quiero.
jueves, 24 de abril de 2014
Me quiere mucho, poquito, nada - Elmer Mendoza
"La amaba como se debe amar a una revolucionaria. Pero dejé de hacerlo al descubrir, que trataba de determinar con pétalos de una margarita, lo que fácilmente hubiera descubierto con mis ojos".
Ojos
Tú y yo, frente a frente, acostados y mirándonos atentamente, como si fuera la última vez que nos veríamos. Me miras con tus ojos negros que tanto quiero, esos ojitos, mis ojitos. Intento mirarte, pero una fuerza extraña, ajena a mi, no me lo permite, me cohibe; hasta que soy fuerte alzo la vista y me encuentro nuevamente con tus ojos, me reflejo en ellos, puedo verme como soy, me da fortaleza, también te puedo ver, tal cuál eres, sincero y real. Los papeles se invierten, no soportas mi mirada, te cohibes y bajas la tuya mientras sonríes, ¿sabes lo mucho que gusta verte sonreír?
martes, 25 de marzo de 2014
Nada
Caminaron un largo rato, rodeaban aquellos lugares que visitaron muchas veces; esos sitios que les parecían familiares, ahora, estaban envueltos de nostalgia y dolor.
Seguían caminando, alejándose cada vez más de lo concurrido, quizás se encontraban en el medio de la nada, no lo sabían a ciencia cierta, pero era lo que menos les importaba en aquél momento.
Decidieron sentarse y hablar tranquilamente, pero no se pudo. Poco a poco, cada uno comenzaba a sacar sus peores angustias; se mostraron tal cual eran, se podría decir que estaban desnudos y propensos a que, cualquier palabra o frase, los matara.
Los ojos de ella, expresaban una mirada tan triste y vacía, sabía que era el fin.
Él la observaba minuciosamente, le dolía en el alma verla así, ni siquiera podía soportar su mirada. En ese momento deseaba agarrarla y no soltarla nunca más, sin embargo, no lo hizo, no quería causarle más daño.
domingo, 23 de marzo de 2014
Beso
Habían
pasado meses de cuando lo conocí, y para ser sincera, no me gustó desde un principio,
por lo cual no fue amor a primera vista, además no era el tipo de chico que me
gustara. Con el paso del tiempo, me comenzó a parecer interesante; no solía
comportarse como cualquier muchacho, pues tenía algunos
pasatiempos un tanto extraños. En fin, después de
meses, lo volví a ver en una reunión y fue ahí cuando supe, por viva voz, que
iba hacer examen en la misma facultad donde yo entraría, me pareció buena idea
porque tendría otro conocido más ahí, aunque me
quedé un poco desilusionada cuando supe que no era Ciencias de la Comunicación –Ja! Nimodo,
pensé- . Esa reunión me gusta comentarla porque es la clave en todo esto, de no
ser por lo que pasó ahí jamás hubiéramos vuelto hablar, o bueno, nunca se sabe.
A los días, un sábado en la noche (así es, aún lo recuerdo), me dijo que había
pasado el examen y que el próximo lunes iría a los cursos, que ahí nos
veríamos. Llegó el gran día de los cursos y todo parecía ir bien, nos saludamos
varias veces en la semana. El último día de cursos, hubo un evento en el Polideportivo y desde ahí se puede decir
que comenzamos a ser amigos; pasamos todo el evento sentados juntos, hablando
de cualquier cosa que pasara por nuestras mentes y de verdad, fue muy
divertido. Puedo decir que a partir de ese día comencé a sentir un poco de
atracción hacía él, pero no sabía cómo describirla, la negaba, no era posible
(según yo) que me gustara tan pronto.
Después de ahí, no sé, pasaron muchas cosas, que poco a poquito me fui dando cuenta que su personalidad rara me fascinaba. Y creo que de cierta manera yo le agradaba, podía darme cuenta fácilmente: me hablaba más que a otras personas, no me ignoraba, incluso me dejaba que regañarle sobre los hábitos que tenía, y pasábamos la mayoría de las noches hablando de temas poco convencionales; a lo mejor, no teníamos muchas cosas en común, pero lo poco era cool, ambos nos gustaba las cosas sencillas, por ejemplo, salir a caminar con audífonos por lugares recónditos de Mazatlán, así fue la primera cita (claro, ninguno acepto que lo había sido). En esa cita me di cuenta que él era el chico indicado, nadie de mis amigos saldría a las cuatro de la tarde, en el mero solazo, a conocer un árbol enorme cerca de la escuela y mucho menos, perderse partidos de su equipo favorito de fútbol solo por mí.
Cada día que pasaba me gustaba más, deseaba que se acabaran las clases para salir a hablar un ratito con él antes de irme a mi casa. Era casi necesario verlo para poderme ir contenta (aunque suene un poco obsesivo). Él y yo, teníamos un asunto pendiente; a finales de octubre, 29 para ser exacta, estaba en clase de Economía cuando recibí un mensaje de él invitándome a su casa, invitación que acepte sin pensarlo dos veces. Fue una tarde muy agradable y llena de cosas nuevas para mí, como experimentar un “nuevo estado”, comer quesadillas (no me gustan), leer trabalenguas y reír mil; era padre conocer su casa, su cuarto, lo que le gustaba hacer en las tardes, escuchar música con él y sobretodo: tenerlo tan cerca de mí, había pensado mucho en ese momento, pero no supe que hacer y ni él tampoco. Después de ese día las cosas se tornaron más “cariñosas” y las muestra de afecto se hicieron notar con comentarios como: Gracias por compartir tu último cigarrillo conmigo, te tengo confianza, eres genial, etc.
Estábamos esperando a que se volviera a dar otra oportunidad para estar juntos y solos, casi a la semana, me invitó a comer pizza; antes de ir a comer fuimos a su casa a fumar un cigarro, quedamos bastante relajados que decidimos esperar un poco. No había mucho que hacer en su cuarto, me limité a sentarme en su cama con mi espalada recargada en la pared. Antes de sentarse conmigo, puso música para relajarnos más. Ya que estaba a mi lado, lo podía notar un poco más raro de lo normal pero no le tome importancia, solo lo miraba y escuchaba atenta la música. Se empezó a escuchar Baby I’m yours de Arctic Monkeys y pensé en voz alta: -Cambia de canción, ésta es muy cursi-. Sonrió y rápidamente le cambió, a lo cual dije: -Mentiras, es de mis preferidas, ponla de nuevo. Y en efecto, la volvió a poner y dijo: -Mariela, me estoy quedando dormido, no dejes que me duerma. En cuanto terminó la frase, buscó mi mano y la apretó fuerte. Era la primera vez que hacía eso, jamás habíamos tenido contacto tan cercano, por supuesto, yo estaba en un mar de nervios, sostener su mano, mientras sonaba la música era jodidamente perfecto. Y conforme iba avanzando apretábamos más la mano; mi otra mano estaba en su cabeza haciéndole piojito. Cuándo se acabó la canción, siguió A circular reeducation de Tycho, nunca la había escuchado pero me dejaba guiar por los sonidos bonitos y tranquilos, cuando de pronto oí que dijo: Tus ojos se ven más claros cuando les da la luz del sol, acércate más para verlos bien; obediente me acerque, él soltó mi mano y me comenzó a acariciar mis mejillas, nos acercamos cada vez más y sin pensarlo, me dio un beso. Mi primer beso fue con él, y para ser sincera, fue un asco jaja. La situación fue perfecta, pero yo no sabía besar. Me puse muy nerviosa, tanto que comencé a respirar muy rápido, sentía que mi corazón se iba a salir de mi pecho, lo único que hice fue abrazarlo muy suerte y pedir disculpas (¡¿por besar feo?!). Después de un largo rato de estar abrazados y cuando me pude controlar, le sugerí que si volvíamos a intentarlo; el segundo fue el mejor, pude sentir sus labios cálidos y suaves en los míos y el contacto de estos me hizo sentir muchas cosas inexplicables, y más cuando comencé a sentir su respiración entrecortada, así como estuve yo con el primer beso. Fue el inicio de algo sincero y bonito, quizás lo más real que haya vivido en mi corta existencia.
Después de ahí, no sé, pasaron muchas cosas, que poco a poquito me fui dando cuenta que su personalidad rara me fascinaba. Y creo que de cierta manera yo le agradaba, podía darme cuenta fácilmente: me hablaba más que a otras personas, no me ignoraba, incluso me dejaba que regañarle sobre los hábitos que tenía, y pasábamos la mayoría de las noches hablando de temas poco convencionales; a lo mejor, no teníamos muchas cosas en común, pero lo poco era cool, ambos nos gustaba las cosas sencillas, por ejemplo, salir a caminar con audífonos por lugares recónditos de Mazatlán, así fue la primera cita (claro, ninguno acepto que lo había sido). En esa cita me di cuenta que él era el chico indicado, nadie de mis amigos saldría a las cuatro de la tarde, en el mero solazo, a conocer un árbol enorme cerca de la escuela y mucho menos, perderse partidos de su equipo favorito de fútbol solo por mí.
Cada día que pasaba me gustaba más, deseaba que se acabaran las clases para salir a hablar un ratito con él antes de irme a mi casa. Era casi necesario verlo para poderme ir contenta (aunque suene un poco obsesivo). Él y yo, teníamos un asunto pendiente; a finales de octubre, 29 para ser exacta, estaba en clase de Economía cuando recibí un mensaje de él invitándome a su casa, invitación que acepte sin pensarlo dos veces. Fue una tarde muy agradable y llena de cosas nuevas para mí, como experimentar un “nuevo estado”, comer quesadillas (no me gustan), leer trabalenguas y reír mil; era padre conocer su casa, su cuarto, lo que le gustaba hacer en las tardes, escuchar música con él y sobretodo: tenerlo tan cerca de mí, había pensado mucho en ese momento, pero no supe que hacer y ni él tampoco. Después de ese día las cosas se tornaron más “cariñosas” y las muestra de afecto se hicieron notar con comentarios como: Gracias por compartir tu último cigarrillo conmigo, te tengo confianza, eres genial, etc.
Estábamos esperando a que se volviera a dar otra oportunidad para estar juntos y solos, casi a la semana, me invitó a comer pizza; antes de ir a comer fuimos a su casa a fumar un cigarro, quedamos bastante relajados que decidimos esperar un poco. No había mucho que hacer en su cuarto, me limité a sentarme en su cama con mi espalada recargada en la pared. Antes de sentarse conmigo, puso música para relajarnos más. Ya que estaba a mi lado, lo podía notar un poco más raro de lo normal pero no le tome importancia, solo lo miraba y escuchaba atenta la música. Se empezó a escuchar Baby I’m yours de Arctic Monkeys y pensé en voz alta: -Cambia de canción, ésta es muy cursi-. Sonrió y rápidamente le cambió, a lo cual dije: -Mentiras, es de mis preferidas, ponla de nuevo. Y en efecto, la volvió a poner y dijo: -Mariela, me estoy quedando dormido, no dejes que me duerma. En cuanto terminó la frase, buscó mi mano y la apretó fuerte. Era la primera vez que hacía eso, jamás habíamos tenido contacto tan cercano, por supuesto, yo estaba en un mar de nervios, sostener su mano, mientras sonaba la música era jodidamente perfecto. Y conforme iba avanzando apretábamos más la mano; mi otra mano estaba en su cabeza haciéndole piojito. Cuándo se acabó la canción, siguió A circular reeducation de Tycho, nunca la había escuchado pero me dejaba guiar por los sonidos bonitos y tranquilos, cuando de pronto oí que dijo: Tus ojos se ven más claros cuando les da la luz del sol, acércate más para verlos bien; obediente me acerque, él soltó mi mano y me comenzó a acariciar mis mejillas, nos acercamos cada vez más y sin pensarlo, me dio un beso. Mi primer beso fue con él, y para ser sincera, fue un asco jaja. La situación fue perfecta, pero yo no sabía besar. Me puse muy nerviosa, tanto que comencé a respirar muy rápido, sentía que mi corazón se iba a salir de mi pecho, lo único que hice fue abrazarlo muy suerte y pedir disculpas (¡¿por besar feo?!). Después de un largo rato de estar abrazados y cuando me pude controlar, le sugerí que si volvíamos a intentarlo; el segundo fue el mejor, pude sentir sus labios cálidos y suaves en los míos y el contacto de estos me hizo sentir muchas cosas inexplicables, y más cuando comencé a sentir su respiración entrecortada, así como estuve yo con el primer beso. Fue el inicio de algo sincero y bonito, quizás lo más real que haya vivido en mi corta existencia.
sábado, 22 de marzo de 2014
Ella
Las semanas pasan y aún se pregunta cómo es que ha llegado aquí. Nunca pensó hacer todo lo que ha hecho hasta la fecha; ha experimentado mucho aunque no todo, pero cree saber que es lo que desea. Poquito de aquí y allá es lo que le gusta. Sinceramente a ella no le interesa lo que dirán los demás, solo se fija en su bienestar. A veces fantasea mucho con el pasado, inconscientemente es su manera de superarlo.
Las tardes parecen ser las más lentas y dolorosas, pero sin saberlo sus días de duelo están por terminar.
Nunca he
sido amante de la poesía debido a que me resulta un poco confuso entender todas
las metáforas que suelen usar los poetas. Sin embargo, desde hace poco tiempo, me comenzó a llamar la atención. Y quizás con mi corta experiencia, sólo puedo decir que el mejor es Jaime Sabines. Tenía una manera tan peculiar de escribir; era muy directo y claro en lo que quería expresar, obviamente sin dejar de lado lo esencial y romántico de la poesía.
No sé, creo que me considero inexperta para poder criticar a fondo sus poemas; lo que si me agrada es poder compartir uno de mis favoritos y con su propia voz.
"Espero curarme de ti"
"Una semana más para reunir todo el amor del mundo. Para dártelo, para que hagas con él lo que tú quieras: guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura. No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana para entender las cosas. Porque esto es muy parecido a estar saliendo de un manicomio para entrar en un panteón"
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